Los comienzos de la ciencia del suelo en Grecia y Roma
En la antigüedad, diversas civilizaciones mediterráneas, como los fenicios, griegos y romanos, contribuyeron al desarrollo de la agricultura y el conocimiento de los suelos. Los griegos observaron el medio natural, diferenciaron tipos de suelo y sistematizaron cultivos como el cereal, el olivo y la vid, aunque no desarrollaron métodos científicos ni soluciones eficaces frente a la erosión y la sobreexplotación. Los romanos heredaron este saber y lo expandieron, introduciendo el uso de abonos, terrazas y tratados escritos como los de Catón, Varro y especialmente Columela, quien consolidó un enfoque más técnico y práctico. Este legado fue preservado durante la Edad Media y sentó las bases para el conocimiento agronómico posterior.