La subida del nivel del mar: Matalascañas como espejo del cambio climático
La desaparición de la playa de Matalascañas este invierno evidencia la erosión costera acelerada por el aumento del nivel del mar, la urbanización y el tránsito humano. Las dunas ya no protegen la costa, el turismo obliga a reforzar paseos marítimos y el impacto se extiende a acuíferos, suelos agrícolas y ecosistemas como humedales y marismas. Este fenómeno no es aislado: afecta al delta del Ebro, la albufera de Valencia, la Manga del Mar Menor y el Parque Nacional de Doñana, mostrando cómo el cambio climático transforma la vida humana y los paisajes que creíamos eternos.