Cuando el mar gana terreno
Las costas nunca han sido lugares completamente estables, pero en las últimas décadas la subida del nivel del mar está acelerando cambios que antes ocurrían lentamente. Playas que se estrechan, dunas erosionadas, humedales que pierden espacio para desplazarse hacia el interior y acuíferos que se salinizan forman parte de una cadena de transformaciones que afectan tanto a los ecosistemas como a las sociedades humanas. En regiones como Doñana, el Delta del Ebro o diversas zonas del litoral mediterráneo y atlántico, estas dinámicas ya son visibles. Comprender cómo interactúan procesos geomorfológicos, ecológicos e hidrológicos es esencial para entender por qué las costas son uno de los territorios más sensibles al cambio climático.