Entendiendo El Niño 2026-2027 (3): lejos, pero conectados
El Niño puede influir en el clima europeo, pero su señal llega debilitada y mezclada con otros mecanismos atmosféricos y oceánicos. En Europa y España, por tanto, no permite predecir por sí solo cómo será el próximo invierno, aunque algunos episodios intensos se han relacionado con cambios en las probabilidades de temperatura y precipitación. En España, el Atlántico, la corriente en chorro, el anticiclón de las Azores y el Mediterráneo desempeñan un papel fundamental. Un Mediterráneo cálido puede aportar más humedad y energía a determinados episodios de precipitación intensa, pero no basta por sí mismo para provocar una DANA. El otoño y el invierno de 2026-2027 serán, por tanto, un buen ejemplo de cómo un fenómeno climático global puede modificar algunas piezas del sistema sin controlar el resultado final.