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Entendiendo El Niño 2026-2027 (1)

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El Niño 2026-2027 es mucho más que un fenómeno del Pacífico: representa una enorme reorganización del sistema océano-atmósfera capaz de modificar el clima en distintas partes del planeta. Su posible intensidad resulta especialmente importante porque coincide con unas temperaturas globales excepcionalmente elevadas, lo que puede amplificar algunos de sus efectos. ◼ Antonio Jordán López El Niño 2026-2027: un océano caliente puede cambiar el mundo El Niño, un fenómeno global Hay fenómenos meteorológicos que parecen pertenecer a lugares concretos. Los huracanes, por ejemplo, nos parecen cosas del Atlántico o del Caribe; los monzones, de Asia; una DANA, del Mediterráneo occidental. El Niño es diferente. Es un fenómeno que nace en el Pacífico tropical , pero sus efectos pueden sentirse a miles de kilómetros de distancia. Durante el fenómeno de El Niño de 2015-2016, la superficie cálida del océano Pacífico central elevó cantidades anormales de hielo y vapor de agua de las nubes a la estratos...

Plantas, hongos y el origen del suelo (3 de 3): microbios, raíces y paisajes

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El suelo, a menudo ignorado por su aparente abundancia, es en realidad un ecosistema complejo y vital para la vida en la Tierra. En apenas un gramo de suelo puede haber cientos de millones de microorganismos que desempeñan funciones clave en la transformación de materia orgánica e inorgánica. Lejos de ser solo tierra o roca desmenuzada, el suelo se forma gracias a la actividad biológica, especialmente de bacterias, hongos y plantas. Hace más de 470 millones de años solo existían protosuelos: delgadas capas microbianas sobre la roca. Con el tiempo, estos sistemas primitivos dieron lugar a suelos capaces de sostener vegetación, transformando el paisaje terrestre y haciéndolo habitable. ◼  Antonio Jordán López Cuando la roca se hizo fértil: el nacimiento del suelo ▶ Plantas, hongos y el origen del suelo (1 de 3): de los océanos a la tierra firme ▶ Plantas, hongos y el origen del suelo (2 de 3): plantas y hongos, una fructífera asociación Un completo desconocido bajo su propia superf...

Aprender a convivir con el fuego: cómo prevenir los grandes incendios

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El texto es una nota de prensa elaborada por el Vicerrectorado de Investigación de la Universidad de Sevilla (28/07/2026) a partir de una entrevista sobre la necesidad de aprender a convivir con los grandes incendios forestales. Antonio Jordán, investigador de la Universidad de Sevilla, destaca el papel de la prevención, la gestión forestal, la revitalización del medio rural y la corresponsabilidad ciudadana. El artículo aborda también el riesgo en la interfaz urbano-forestal y la importancia de preparar las viviendas frente al fuego. La propuesta pasa por desarrollar una nueva cultura del fuego basada en el conocimiento, la planificación y la construcción de territorios más resilientes.

Plantas, hongos y el origen del suelo (2 de 3): plantas y hongos, una fructífera asociación

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La historia de la vida en la Tierra comenzó hace unos 4.000 millones de años, en un mundo radicalmente distinto al actual. Por entonces, la superficie del planeta era un lugar inhóspito: no existían continentes, el cielo carecía de oxígeno y la atmósfera estaba cargada de gases volcánicos. La vida no nació en tierra firme ni en aguas tranquilas, sino en un entorno extremo: las fuentes termales submarinas. En estos ecosistemas, también conocidos como fumarolas hidrotermales, el calor del interior terrestre se combina con compuestos minerales que brotan del fondo marino. En ese entorno dinámico y químicamente activo surgieron las primeras formas de vida: microorganismos unicelulares que encontraron allí las condiciones ideales para alimentarse, reproducirse y evolucionar.

Plantas, hongos y el origen del suelo (1 de 3): de los océanos a la tierra firme

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La vida en la Tierra se originó en fuentes termales submarinas hace unos 4.000 millones de años, donde surgieron los primeros organismos unicelulares. Con el tiempo, la tectónica de placas y el impacto de meteoritos dieron lugar a la formación de los primeros continentes. Este entorno favoreció la aparición de algas fotosintéticas, que colonizaron zonas costeras y aguas dulces, iniciando así el lento camino de la vida hacia la superficie terrestre. Las adaptaciones como la síntesis de clorofila y mecanismos contra la desecación fueron claves para este proceso evolutivo.

La importancia de los hierbajos y los jaramagos (2)

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La cubierta vegetal funciona como una auténtica piel protectora del suelo: reduce la erosión, regula la temperatura, conserva la humedad y favorece la vida edáfica. Sin embargo, no existe una solución universal, ya que una cubierta mal gestionada puede competir por el agua, favorecer determinadas plagas o dificultar el manejo del cultivo. El reto de la agricultura no es eliminar la vegetación, sino aprender cuándo mantenerla, cuándo segarla y cómo aprovechar sus beneficios sin comprometer la producción.

Conviviendo con el fuego

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Los grandes incendios forestales que han marcado el verano de 2026 demuestran que el verdadero problema no es solo quién inicia el fuego, sino por qué algunos incendios alcanzan dimensiones catastróficas. El abandono del mundo rural, la acumulación de combustible vegetal y el cambio climático han creado paisajes mucho más vulnerables, donde incluso los mejores dispositivos de extinción pueden verse superados. Prevenir estos incendios exige una gestión activa del territorio durante todo el año, recuperando paisajes en mosaico, impulsando la selvicultura y apostando por medidas que reduzcan el riesgo antes de que aparezcan las llamas.

Un fantasma colgando sobre el suelo quemado

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Las exuvias son los exoesqueletos que los artrópodos abandonan durante la muda. Su estudio permite identificar especies y conocer aspectos de su biología sin observar directamente a los animales. Tras la ecdisis, los artrópodos atraviesan un estado vulnerable denominado teneral antes de endurecer su nueva cutícula. La quitina es el principal componente de las exuvias y constituye uno de los polímeros naturales más abundantes de la Tierra. Su degradación convierte a las exuvias en una pieza importante del ciclo del carbono.

Cuando el suelo deja su huella: un taller de ciencia y paisaje

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Mediante un sencillo taller de campo se puede entender cómo el color del suelo puede convertirse en una herramienta para aprender ciencia, observar el paisaje y crear una experiencia personal. Mediante pequeñas muestras de tierra, personas privadas de libertad elaboraron un cuaderno de colores que une educación ambiental, percepción del territorio y ciencia del suelo. ◼  Antonio Jordán López Aprender ciencia observando los colores del suelo Cuando hablo con mis alumnos sobre el color del suelo no me canso de citar este pasaje de Saramago: Lo que más hay en la tierra es paisaje. Por mucho que falte del resto, paisaje ha sobrado siempre, abundancia que sólo se explica por milagro infatigable, porque el paisaje es sin duda anterior al hombre y, a pesar de tanto existir, todavía no se ha acabado. Será porque constantemente muda: hay épocas del año en las que el suelo es verde, en otras amarillo, y luego castaño, o negro. Y también rojo, en algunos sitios, que es color de barro o de s...

Agricultura, suelo y ciencia

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Las primeras definiciones científicas de la historia del suelo lo describían como una delgada capa sobre la superficie terrestre, pero su reconocimiento como un sistema ecológico complejo tardó siglos en consolidarse. Durante el Neolítico, el suelo adquirió valor práctico con el desarrollo de la agricultura, aunque hasta el siglo XIX no se abordó su estudio como disciplina específica. En el siglo XVIII, el interés científico se centraba en prácticas agrícolas como el riego, el laboreo o la fertilización, sin una comprensión clara de los procesos edáficos. Destaca la teoría del humus, formulada por Albrecht Thaer, que atribuía la fertilidad exclusivamente al contenido de humus en el suelo. Aunque esta teoría fue influyente, ha sido superada por investigaciones que demuestran el papel de diversos nutrientes en el crecimiento vegetal, marcando un hito en la evolución del conocimiento del suelo como sistema.

Los comienzos de la ciencia del suelo en América

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En la América precolombina, civilizaciones como aztecas, mayas e incas desarrollaron sistemas agrícolas complejos y sostenibles, que combinaban un profundo conocimiento del suelo con prácticas innovadoras como el policultivo, la rotación de cultivos, sistemas de riego, aterrazamientos y chinampas. Estos sistemas permitieron la conservación del agua, la mejora de la fertilidad y la producción estable en entornos variados, desde valles hasta laderas montañosas. La agricultura, además de ser clave para la alimentación y otros usos, estuvo profundamente integrada en la cosmovisión y religión de estos pueblos, simbolizando una relación armoniosa con el medio natural y una gestión avanzada del riesgo ambiental. Su legado perdura en la agricultura moderna de América Latina.

Negacionismo, inacción política y subida del nivel del mar

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El nivel del mar está subiendo por el cambio climático y sus impactos ya son visibles en costas de todo el mundo. El negacionismo y la inacción política retrasan respuestas eficaces, aumentando riesgos sociales, económicos y ambientales.

No me pises, que llevo raíces

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La compactación del suelo agrícola, causada por maquinaria pesada, reduce la porosidad, limita el crecimiento radicular y disminuye la productividad. Este problema afecta la infiltración de agua, la disponibilidad de nutrientes y la sostenibilidad del sistema agrícola. Existen soluciones como el tráfico controlado o las cubiertas vegetales. ◼  Paula Corrientes Ignacio de Loyola Grado en Ingeniería Agrícola de la Universidad de Sevilla La compactación de los suelos cultivados: problemas y posibles soluciones La intrincada arquitectura bajo las plantas Cuando pensamos en un paisaje, ya sea agrícola o natural, solemos imaginar un paisaje verde. Ese color es el color de las plantas , es la parte que vemos y es la que asociamos a la sensación de un paisaje vivo. Sin embargo, lo que realmente sostiene esa imagen no está a la vista: son las raíces y el suelo. Paisaje agrícola. Jack Sem/ Semtrio / Flickr . El suelo no es una masa inerte, sino una estructura viva formada por una red de p...