Color, carbono y vida en el suelo
La superficie del suelo es marrón porque contiene carbono orgánico que no se descompone rápidamente. La materia vegetal se transforma en compuestos complejos y resistentes, como la lignina, y se estabiliza gracias a minerales y complejos con arcillas u óxidos de hierro. Los microorganismos degradan lentamente este carbono, creando horizontes oscuros que mejoran la estructura del suelo, retienen agua y actúan como sumideros de carbono, lo que lo convierte en un ecosistema funcional y sostenible.