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Mostrando entradas de agosto, 2026

Plantas, hongos y el origen del suelo (3 de 3): microbios, raíces y paisajes

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El suelo, a menudo ignorado por su aparente abundancia, es en realidad un ecosistema complejo y vital para la vida en la Tierra. En apenas un gramo de suelo puede haber cientos de millones de microorganismos que desempeñan funciones clave en la transformación de materia orgánica e inorgánica. Lejos de ser solo tierra o roca desmenuzada, el suelo se forma gracias a la actividad biológica, especialmente de bacterias, hongos y plantas. Hace más de 470 millones de años solo existían protosuelos: delgadas capas microbianas sobre la roca. Con el tiempo, estos sistemas primitivos dieron lugar a suelos capaces de sostener vegetación, transformando el paisaje terrestre y haciéndolo habitable.

Aprender a convivir con el fuego: cómo prevenir los grandes incendios

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El texto es una nota de prensa elaborada por el Vicerrectorado de Investigación de la Universidad de Sevilla (28/07/2026) a partir de una entrevista sobre la necesidad de aprender a convivir con los grandes incendios forestales. Antonio Jordán, investigador de la Universidad de Sevilla, destaca el papel de la prevención, la gestión forestal, la revitalización del medio rural y la corresponsabilidad ciudadana. El artículo aborda también el riesgo en la interfaz urbano-forestal y la importancia de preparar las viviendas frente al fuego. La propuesta pasa por desarrollar una nueva cultura del fuego basada en el conocimiento, la planificación y la construcción de territorios más resilientes.

Plantas, hongos y el origen del suelo (2 de 3): plantas y hongos, una fructífera asociación

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La historia de la vida en la Tierra comenzó hace unos 4.000 millones de años, en un mundo radicalmente distinto al actual. Por entonces, la superficie del planeta era un lugar inhóspito: no existían continentes, el cielo carecía de oxígeno y la atmósfera estaba cargada de gases volcánicos. La vida no nació en tierra firme ni en aguas tranquilas, sino en un entorno extremo: las fuentes termales submarinas. En estos ecosistemas, también conocidos como fumarolas hidrotermales, el calor del interior terrestre se combina con compuestos minerales que brotan del fondo marino. En ese entorno dinámico y químicamente activo surgieron las primeras formas de vida: microorganismos unicelulares que encontraron allí las condiciones ideales para alimentarse, reproducirse y evolucionar.

Plantas, hongos y el origen del suelo (1 de 3): de los océanos a la tierra firme

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La vida en la Tierra se originó en fuentes termales submarinas hace unos 4.000 millones de años, donde surgieron los primeros organismos unicelulares. Con el tiempo, la tectónica de placas y el impacto de meteoritos dieron lugar a la formación de los primeros continentes. Este entorno favoreció la aparición de algas fotosintéticas, que colonizaron zonas costeras y aguas dulces, iniciando así el lento camino de la vida hacia la superficie terrestre. Las adaptaciones como la síntesis de clorofila y mecanismos contra la desecación fueron claves para este proceso evolutivo.

La importancia de los hierbajos y los jaramagos (2)

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La cubierta vegetal funciona como una auténtica piel protectora del suelo: reduce la erosión, regula la temperatura, conserva la humedad y favorece la vida edáfica. Sin embargo, no existe una solución universal, ya que una cubierta mal gestionada puede competir por el agua, favorecer determinadas plagas o dificultar el manejo del cultivo. El reto de la agricultura no es eliminar la vegetación, sino aprender cuándo mantenerla, cuándo segarla y cómo aprovechar sus beneficios sin comprometer la producción.