Plantas, hongos y el origen del suelo (3 de 3): microbios, raíces y paisajes
El suelo, a menudo ignorado por su aparente abundancia, es en realidad un ecosistema complejo y vital para la vida en la Tierra. En apenas un gramo de suelo puede haber cientos de millones de microorganismos que desempeñan funciones clave en la transformación de materia orgánica e inorgánica. Lejos de ser solo tierra o roca desmenuzada, el suelo se forma gracias a la actividad biológica, especialmente de bacterias, hongos y plantas. Hace más de 470 millones de años solo existían protosuelos: delgadas capas microbianas sobre la roca. Con el tiempo, estos sistemas primitivos dieron lugar a suelos capaces de sostener vegetación, transformando el paisaje terrestre y haciéndolo habitable.