Antes de fertilizar, conoce las necesidades de tu suelo
Conocer las propiedades del suelo es fundamental para mejorar la producción agrícola y utilizar los fertilizantes de forma más eficiente. En Kenia, el programa SoilFER combina análisis de laboratorio, mapas digitales y formación de agricultores para identificar las necesidades de cada parcela y mejorar la gestión de la fertilidad. La iniciativa también impulsa la figura de los «médicos del suelo», agricultores que comparten sus conocimientos con otras personas de sus comunidades. Esta experiencia muestra cómo el acceso a información fiable puede contribuir a una agricultura más eficiente y sostenible. El programa se desarrolla también en otros países de África y América Latina.
◼ Antonio Jordán López
Conocer el suelo para mejorar la agricultura
¿Y si antes de elegir un fertilizante supiéramos exactamente qué necesita nuestro suelo? En Kenia, un programa de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) está ayudando a los agricultores a responder a esta pregunta mediante análisis de suelo, mapas digitales y formación especializada.
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| Agricultora recolectando hojas de té en una plantación de Kenia, rodeada de hileras densas de arbustos de té. Junto a la persona hay una cesta tejida llena de hojas recién cosechadas mientras realiza la recolección manual entre la vegetación. Marcel Croze/ILO/Flickr. |
El programa SoilFER (Soil Mapping for Resilient Agrifood Systems) ha permitido recoger y cartografiar más de 3.600 muestras de suelo en 45 condados de Kenia. Estos datos contribuyen a elaborar un mapa digital que ofrece información específica sobre las propiedades del suelo en cada parcela, con el objetivo de orientar las decisiones agrícolas.
La iniciativa, impulsada por la FAO y la Organización de Investigación Agrícola y Ganadera de Kenia (KALRO), no se limita a recoger muestras de suelo y analizarlas. También forma a agricultores para que puedan reconocer y corregir problemas de degradación del suelo. Son los llamados «médicos del suelo» (Soil Doctors).
Del fertilizante a la información
Durante mucho tiempo, una parte de los agricultores ha recurrido a cantidades elevadas de fertilizantes y otros productos químicos (como pesticidas o herbicidas) para intentar aumentar las cosechas. Sin embargo, aplicar más insumos no garantiza una mayor producción. Su eficacia depende, entre otros factores, de las propiedades del suelo, su acidez, la disponibilidad de nutrientes y las necesidades del cultivo.
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| Una semilla preparada para la siembra en la región del monte Kenia. La adaptación de los cultivos a las nuevas condiciones climáticas es uno de los retos que afrontan las comunidades agrícolas ante el cambio climático. Neil Palmer/Alliance of Biodiversity International and CIAT/Flickr. |
Agness Munialo, agricultora del condado de Kakamega y una de las personas formadas por el programa, resume el cambio de perspectiva: antes se utilizaban cantidades excesivas de productos químicos, incluso más fertilizantes de los necesarios, para intentar obtener mejores rendimientos. Ahora, explica, disponen de más información para tomar decisiones.
El funcionamiento del programa combina el muestreo georreferenciado con el análisis de laboratorio. Las muestras se vinculan a su localización y los resultados se transmiten directamente a los teléfonos móviles de los agricultores. Para facilitar este trabajo, la FAO ha apoyado la renovación de tres laboratorios y su equipamiento con tecnología para analizar las muestras recogidas en el país.
Así, la información sobre el suelo deja de ser un recurso reservado a los laboratorios o a los especialistas y puede convertirse en una herramienta práctica para gestionar las explotaciones agrícolas.
Agricultores que forman a otros agricultores
Uno de los aspectos más interesantes de la iniciativa es la formación de los llamados médicos del suelo. Estos agricultores aprenden a interpretar información sobre la composición, el pH y la fertilidad del suelo, así como a reconocer problemas que pueden limitar su funcionamiento. Después, comparten esos conocimientos con otras personas de sus comunidades.
Este sistema de formación entre iguales puede facilitar que el conocimiento técnico llegue a zonas rurales donde el acceso a servicios especializados resulta más difícil. Además, la iniciativa está despertando el interés de jóvenes que ven en el análisis del suelo una herramienta para mejorar la gestión de sus propias explotaciones familiares.
El programa también ha impulsado nuevas estructuras de colaboración, como la Asociación de Suelos de Kenia (parte de la Sociedad de la Ciencia del Suelo de África Oriental) y la Red de Laboratorios de Suelos del país, junto con el despliegue nacional del Programa Mundial de Médicos del Suelo.
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| Agricultor inspecciona una parcela de cultivo en la región del monte Kenia. La variabilidad de las lluvias y los cambios en las condiciones climáticas están modificando las prácticas agrícolas y la gestión de los cultivos en la zona. Neil Palmer/Alliance of Biodiversity International and CIAT/Flickr. |
Conocer el suelo para producir de forma más sostenible
La experiencia de Kenia pone de relieve una cuestión fundamental: la fertilidad del suelo no puede gestionarse adecuadamente si desconocemos sus propiedades y necesidades. El análisis permite identificar limitaciones y ajustar las decisiones sobre fertilización, evitando aplicaciones innecesarias y contribuyendo a un uso más eficiente de los recursos.
No obstante, un análisis puntual no resuelve por sí solo todos los problemas. La gestión sostenible requiere interpretar los resultados en función del cultivo, las condiciones ambientales y las prácticas agrícolas, además de considerar procesos como la erosión, la compactación, la pérdida de materia orgánica o la salinización.
Disponer de información fiable es, por tanto, un primer paso para mejorar la gestión del suelo y reforzar la capacidad de adaptación de la agricultura. Y para que esa información resulte útil, debe llegar a quienes toman las decisiones sobre el terreno.
El programa SoilFER también se está desarrollando en Ghana, Guatemala, Honduras, Mozambique, Túnez y Zambia, lo que refleja el interés por ampliar el conocimiento de los suelos agrícolas y acercarlo a las comunidades rurales.
Antes de decidir qué plantar o cuánto fertilizante aplicar, conviene empezar por una pregunta más básica: ¿qué necesita realmente nuestro suelo? En Kenia, los médicos del suelo están ayudando a encontrar la respuesta.
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Resumen
- Kenia impulsa el análisis del suelo para mejorar la fertilidad y la producción agrícola.
- El programa SoilFER utiliza mapas digitales para orientar las decisiones sobre fertilización.
- Los análisis de suelo ayudan a identificar las necesidades de nutrientes de cada parcela.
- Los médicos del suelo forman a otros agricultores en el manejo sostenible de sus tierras.
- La iniciativa busca mejorar la eficiencia agrícola y reducir el uso innecesario de fertilizantes.
Preguntas para pensar un poco
¿Aplicamos fertilizantes porque sabemos qué necesita el suelo o porque siempre lo hemos hecho así?
¿Cuánto podríamos ahorrar si conociéramos mejor las propiedades de nuestras parcelas?
¿Por qué sigue siendo tan importante analizar el suelo antes de decidir cómo fertilizar un cultivo?
¿Puede un agricultor convertirse también en un transmisor de conocimiento científico para su comunidad?
¿Qué necesitamos para que la información sobre el suelo llegue a todas las personas que trabajan la tierra?



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