Cuando el suelo deja su huella: un taller de ciencia y paisaje
◼ Antonio Jordán López
Aprender ciencia observando los colores del suelo
Cuando hablo con mis alumnos sobre el color del suelo no me canso de citar este pasaje de Saramago:
Lo que más hay en la tierra es paisaje. Por mucho que falte del resto, paisaje ha sobrado siempre, abundancia que sólo se explica por milagro infatigable, porque el paisaje es sin duda anterior al hombre y, a pesar de tanto existir, todavía no se ha acabado. Será porque constantemente muda: hay épocas del año en las que el suelo es verde, en otras amarillo, y luego castaño, o negro. Y también rojo, en algunos sitios, que es color de barro o de sangre sangrada.
José Saramago. Levantado del suelo (1980).
Cuando una mancha de tierra se convierte en un recuerdo
Esta es una actividad que se puede realizar con personas no familiarizadas con la ciencia del suelo, pero interesadas en la naturaleza. En este caso, la actividad se realizó de manera adaptada a personas privadas de libertad adscritas al programa PAIEM ((Programa de Atención Integral a Enfermos Mentales), un protocolo del sistema penitenciario español diseñado para reclusos con trastornos mentales graves. Puedes descargar una guía de la actividad aquí.
Mirar la tierra para conocerte
Si lo que un hombre quiere es conocerse,
la tierra roja mire, el mar brumoso.
Con sol y barro ha germinado el surco,
urdido sin descanso por la vida.
Vicente Valero. "Conocimiento". Herencia y fábula (1989).
La fotografía inferior muestra los resultados de un taller de campo realizado con personas privadas de libertad durante una excursión a la Dehesa de Abajo (La Puebla del Río, Sevilla) en febrero de 2026. Mientras caminaban, los participantes recogían pequeñas muestras de suelo, las humedecían y las frotaban suavemente sobre una hoja de papel. Cada mancha se convertía en una huella del lugar, en un recuerdo tangible del terreno que acababan de recorrer.
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| Manchas de color de suelo recogidas durante una excursión a la Dehesa de Abajo (Sevilla) con reclusos del Centro Penitenciario Sevilla-1. Antonio Jordán/Imaggeo. |
Un cuaderno construido con los colores del paisaje
Las hojas de papel terminaron transformándose en pequeños cuadernos con los colores del suelo: táctiles, visuales y profundamente personales. Diferentes tonos de marrón, rojo, ocre y gris aparecían uno junto a otro, acompañados de nombres imaginativos y breves anotaciones. Lo que, a primera vista, podría parecer una simple mancha de tierra acababa convirtiéndose en una cartografía íntima que relacionaba el suelo, el paisaje y la experiencia personal. ¿Qué puede revelar un simple cambio de color sobre el terreno que pisamos?
Eran blancas las plumas de los pájaros y blanca la piel de los animales.
Azules son, ahora, los que se bañaron en un lago donde no desembocaba a ningún río, ni ningún río nacía.
Rojos, los que se sumergieron en el lago de la sangre derramada por un niño de la tribu Kadiueu. Tienen el color de la tierra los que se revolcaron en el barro, y el de la ceniza los que buscaron calor en los fogones apagados. Verdes son los que frotaron sus cuerpos en el follaje y blancos los que se quedaron quietos.
Eduardo Galeano. "Los colores". Memoria del fuego (1982).
Lo que el color del suelo revela a la ciencia
Desde el punto de vista científico, el color del suelo es uno de los indicadores más útiles para interpretar los procesos ambientales que tienen lugar en él. Los tonos oscuros suelen reflejar un mayor contenido de materia orgánica, formada tras la transformación y estabilización de restos vegetales por la acción de los microorganismos. Los colores rojizos y amarillentos se asocian con la presencia de óxidos de hierro, cuya composición depende del drenaje y de las condiciones de oxidación. En cambio, los tonos grises o azulados pueden indicar una saturación prolongada de agua y condiciones reductoras. Que el color cambie a lo largo de un paseo relativamente corto pone de manifiesto diferencias en el material parental, la humedad, la vegetación y el relieve. ¿Cuánta información puede esconder una pequeña muestra de tierra?
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| Dos de las colecciones de colores de suelo realizadas durante la excursión. Antonio Jordán/Flickr. |
Aprender a leer el paisaje desde el suelo
A través de la observación directa y del contacto con los distintos colores del suelo, los participantes se familiarizaron con conceptos básicos relacionados con la materia orgánica, los minerales, el agua y el paisaje. La actividad fomentó la observación atenta y la curiosidad científica, mostrando que el suelo no es un medio uniforme ni inerte, sino una interfaz viva y dinámica, modelada continuamente por el clima, los organismos, el relieve y el tiempo. ¿Y si aprender ciencia comenzara simplemente mirando con más atención el suelo que tenemos bajo los pies?
Resumen
- El taller transformó pequeñas muestras de suelo en un cuaderno de colores elaborado por los participantes.
- Cada color representó una huella del paisaje recorrido y una experiencia personal.
- El color del suelo permite interpretar procesos como la acumulación de materia orgánica, la presencia de óxidos de hierro o el exceso de agua.
- Incluso en recorridos cortos pueden apreciarse importantes diferencias entre suelos.
- La actividad combinó observación, divulgación científica y educación ambiental mediante una experiencia práctica.
Preguntas para pensar un poco
¿Cuántos colores diferentes podría mostrar un mismo paisaje si nos detuviéramos a observar el suelo?
¿Qué información ambiental puede esconder una simple mancha de tierra?
¿Por qué dos suelos separados por pocos metros pueden tener colores distintos?
¿Cómo influye el agua en el aspecto que presenta un suelo?
¿Puede una actividad artística convertirse también en una forma de hacer ciencia?


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