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El suelo y la plasticosfera

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El accidente ocurrido en diciembre de 2023 en las costas de Galicia y Asturias, que involucró la pérdida de un contenedor lleno de pélets de plástico, es solo uno de los muchos incidentes anuales que contribuyen a la creciente contaminación por microplásticos. Aunque los plásticos son versátiles y útiles en la vida diaria, su reciclaje es limitado, y su degradación genera micro y nanoplásticos que terminan en el medio ambiente, afectando la salud humana y los ecosistemas. En particular, los suelos agrícolas están altamente contaminados con microplásticos, superando incluso la contaminación marina. Esta contaminación, proveniente tanto de fuentes intencionadas como no intencionadas, impacta negativamente en la estructura del suelo, la biota edáfica y la salud humana. Aunque existen métodos para eliminar los microplásticos, el reto radica en buscar soluciones sostenibles y alternativas biodegradables al plástico.

El uso del suelo y la caída de las civilizaciones (1)

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La humanidad, desde sus orígenes, ha explotado el suelo y los recursos naturales bajo una lógica antropocéntrica que prioriza la producción por encima de la sostenibilidad. Desde el relato bíblico del castigo divino hasta las ideas de Malthus y sus derivaciones modernas, se han justificado visiones que convierten el suelo en mera herramienta productiva, olvidando que es la base de los ecosistemas y de nuestra propia supervivencia. El uso intensivo del suelo ha traído consigo graves consecuencias: erosión, pérdida de fertilidad, contaminación y cambio climático. Frente a estas amenazas, surge la necesidad de replantear el concepto de “recurso natural” y hablar en términos de servicios ecosistémicos, reconociendo que el suelo no es renovable a corto plazo. La reflexión sobre estas cuestiones nos invita a observar las señales del colapso ecológico en nuestra historia y en nuestro presente.

Mucho más que marrón (2)

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El color del suelo es un indicador clave de sus propiedades físicas, químicas y biológicas, así como de su historia geológica y climática. Desde los negros intensos de los Chernozems o la terra preta hasta los blancos salinos o los rojos mediterráneos, la variedad cromática del suelo responde a procesos como la acumulación de materia orgánica, la oxidación y reducción de metales, la actividad volcánica o la influencia del clima. Estos colores se describen científicamente con el sistema Munsell, que permite identificar matiz, brillo e intensidad. Más allá de su utilidad analítica, el color del suelo también conecta con el paisaje, la cultura, la toponimia y la percepción sensorial del entorno.

¿Qué es la desertificación?

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La desertificación es un proceso complejo de degradación de tierras fértiles en zonas áridas, provocado principalmente por la actividad humana y agravado por el cambio climático. A diferencia de la desertización, que es un fenómeno natural, la desertificación implica deforestación, sobrepastoreo, sobreexplotación de acuíferos y cambio de uso del suelo, con consecuencias como pérdida de biodiversidad, escasez de agua, conflictos sociales y retroalimentación climática. Ejemplos como el Sáhara, Doñana o Mairena del Aljarafe ilustran cómo el mal manejo ambiental conduce al deterioro irreversible del suelo y a problemas ecológicos y sociales profundos.

Mucho más que marrón (1)

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El color del suelo refleja procesos físicos, químicos y biológicos fundamentales para comprender su origen, evolución y uso. Su estudio permite identificar horizontes diagnósticos, diferenciar suelos y deducir aspectos como la presencia de materia orgánica, óxidos de hierro o condiciones de humedad. Aunque comúnmente lo describimos como “marrón”, su tonalidad varía globalmente en función del clima, el material parental y la vegetación. Las percepciones culturales y geográficas influyen también en cómo lo vemos y representamos. Desde los cómics hasta las observaciones científicas, el color del suelo es una herramienta clave en la edafología, con implicaciones en agricultura, conservación y educación ambiental.

El cambio climático explicado a un golden retriever (2)

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El calentamiento global, vinculado a las emisiones de gases de efecto invernadero por actividades humanas como la quema de combustibles fósiles, la deforestación y la agricultura intensiva, representa una de las mayores amenazas para el equilibrio ecológico y la estabilidad social del planeta. Las evidencias científicas, obtenidas tanto del análisis paleoclimático como de los registros instrumentales actuales, muestran un aumento acelerado de la temperatura media global, con consecuencias como el deshielo, el ascenso del nivel del mar y la alteración de ecosistemas y cultivos. Aunque las soluciones requieren acción coordinada a nivel global, gobiernos, empresas y ciudadanía pueden mitigar sus efectos mediante políticas energéticas sostenibles, eficiencia urbana, consumo responsable y cambios en los hábitos de vida. La acción individual no basta por sí sola, pero es clave en la transformación colectiva necesaria para adaptarse a este nuevo contexto climático.

El 5 de diciembre es el Día Mundial del Suelo

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El suelo es un recurso natural fundamental para la vida en la Tierra: sustenta ecosistemas, filtra el agua, almacena carbono y permite la producción de alimentos. Sin embargo, su degradación, causada por prácticas insostenibles, urbanización y cambio climático, amenaza la biodiversidad y la seguridad alimentaria. El Día Mundial del Suelo, celebrado cada 5 de diciembre, busca concienciar sobre su valor y fomentar una gestión sostenible. Esta efeméride fue promovida por el rey tailandés Bhumibol Adulyadej y cuenta con el respaldo de organizaciones como la FAO o la IUSS. El lema de 2023, “suelo y agua, fuente de vida”, destaca la conexión vital entre ambos recursos y la necesidad de un enfoque integrado para lograr sistemas agrícolas sostenibles.

El cambio climático explicado a un golden retriever (1)

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El cambio climático es un fenómeno complejo que ha ocurrido muchas veces a lo largo de la historia de la Tierra, con causas naturales como variaciones solares, actividad volcánica y cambios orbitales, pero que en la actualidad está acelerado por la acción humana. El texto explica, con referencias culturales y cinematográficas, qué es el cambio climático, cómo se identifica, y qué evidencias geológicas y edáficas lo prueban. Se repasan eventos climáticos pasados —como glaciaciones, períodos cálidos y episodios volcánicos— que afectaron a sociedades humanas desde Roma hasta la Revolución Francesa. También se muestran pruebas en el paisaje y el suelo que documentan antiguos cambios climáticos, incluyendo perfiles de suelo en Sevilla y formaciones geológicas en Europa y Oriente Medio. La entrada culmina subrayando que la comprensión del pasado es clave para mitigar el impacto del cambio climático actual.

Suelos, gestión sostenible y comercio de proximidad

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Durante siglos, la cultura occidental ha considerado la naturaleza como una fuente inagotable de recursos, pero la evidencia científica y la creciente degradación del suelo muestran que este enfoque es insostenible. La antropización ha transformado profundamente los ecosistemas, desde el Neolítico hasta la revolución industrial, afectando especialmente al suelo, un componente esencial que ofrece servicios ecosistémicos como la fertilidad, la filtración de agua, la biodiversidad y la regulación climática. Las prácticas agrícolas insostenibles, el cambio climático y el consumo excesivo amenazan estos servicios, mientras que enfoques como la agroecología, el comercio de proximidad y la gestión sostenible del suelo emergen como soluciones clave para preservar la salud de los ecosistemas y lograr una sociedad resiliente y sostenible.

Petricor: el dulce aroma de la sangre de los dioses

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¿Alguna vez has notado el olor a lluvia? ¿Nunca te has preguntado por qué el suelo mojado huele tan bien? Al menos a mí me gusta. Si a ti también, te animo a que sigas leyendo. El olor agradable que emite el suelo tras la lluvia, conocido como petricor, proviene de una molécula llamada geosmina, producida por bacterias como Streptomyces . Cuando llueve, la geosmina se libera al aire, atrayendo a diversos animales y microorganismos, lo que facilita su dispersión. El fenómeno de la dispersión del petricor ocurre debido a la interacción de las gotas de lluvia con partículas del suelo. Este olor tiene un papel ecológico importante al actuar como un lenguaje químico entre bacterias y otros seres vivos.

Cuando el suelo no puede respirar

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Mira por la ventana. Si no vives aislado en el campo, será difícil que la mayor parte de lo que puedas ver no sea suelo sellado. La mayor parte de la superficie que ves a tu alrededor está cubierta por asfalto, edificios o pavimento. Es normal, vives en un pueblo o una ciudad. ¡Hay mucho más espacio ahí fuera! ¿Hay mucho más espacio ahí fuera?

Fluyendo juntos: explorando la interacción entre agua y sedimentos

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La conectividad hidrológica y sedimentaria describe cómo el agua, los sedimentos y las sustancias asociadas se mueven a través del paisaje, influenciados por la topografía, el suelo, la vegetación y las actividades humanas. Este concepto es clave para comprender la erosión, la calidad del agua y la gestión de cuencas hidrográficas. Aunque se ha avanzado en su estudio, la falta de una definición común y metodologías integradas limita su aplicación. Los paisajes complejos y la influencia de factores como la lluvia, la pendiente o las infraestructuras modifican la conectividad, afectando la transferencia de materiales y la respuesta del sistema a perturbaciones. Entender y manejar esta interconexión es fundamental para tomar decisiones sostenibles en contextos afectados por el cambio climático y la presión antrópica.

El color [rojo] que cayó del cielo

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El término “ terra rossa ” proviene del latín y significa “suelo rojo” o “tierra roja”. Aunque existen suelos rojos en otros lugares del mundo (como algunos suelos volcánicos), la  terra rossa  posee algunas características peculiares y es común en áreas con  climas de tipo mediterráneo . En breve, el mediterráneo es un clima templado, con alternancia de inviernos suaves y lluviosos con veranos secos y calurosos; tanto el otoño y como la primavera son variables tanto en temperaturas como en precipitaciones.  Las zonas de clima mediterráneo  incluyen, desde luego, la cuenca mediterránea (sur de Europa, norte de África y la costa occidental de Oriente Próximo). Pero también incluye parte de la costa occidental de América del Norte (California), América del Sur (Chile), Sudáfrica (áreas próximas a Ciudad del Cabo) y parte de las costas sur y suroccidental de Australia (como Perth y Adelaida)

Líquenes: colonizadores extremos

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Los líquenes son organismos formados por la simbiosis entre un alga y un hongo, permitiéndoles colonizar diversos ecosistemas, incluso aquellos con condiciones extremas. El alga realiza fotosíntesis y proporciona nutrientes al hongo, que a su vez libera ácidos orgánicos para solubilizar minerales y proteger al alga. Gracias a esta relación, los líquenes desempeñan un papel crucial en la colonización primaria y la formación del suelo.